Érase una vez una madre lactante que pensaba que la “Mastitis” no era para ella. Y llegó el día que… ¿pueden adivinar qué pasó? ¡Le dio Mastitis! La mastitis suele ocurrir con mayor frecuencia al principio de la Lactancia cuando aún no se ha establecido un patrón y/o ritmo. Sin embargo, puede ocurrir en cualquier momento durante el periodo que se lacte a un bebé. Entonces nos preguntamos; ¿Qué exactamente es la mastitis? ¿Qué hago para evitarla? ¿Necesitaré antibióticos? ¿Podré lactar? A continuación, les hablaré un poco acerca de todas las siguientes interrogantes.

¿Qué es la Mastitis? 

Inflamación del tejido mamario que puede o no implicar una infección bacteriana en algunos casos. No todos los casos se asocian con infección del tejido mamario. En ocasiones se trata solamente de una inflamación ocasionada por algún ducto tapado.

¿Qué debo observar en el seno afectado?

Cuando una zona en el seno se encuentra obstruida puedes observar:

  • Enrojecimiento
  • Dolor
  • Calor
  • Sentir endurecimiento en el área afectada

No necesariamente estos síntomas significan que hay una infección. No suele ocurrir en ambos senos a la vez.

¿Qué síntomas sentiré en mi cuerpo?

Puedes experimentar:

  • Fiebre (38.5C o más)
  • Escalofríos
  • Dolores en el cuerpo
  • Dolor de cabeza
  • Debilidad

Los síntomas son muy parecidos a los de la influenza.

¿Qué la ocasiona?

  • Daños al pezón que lo exponen a bacterias.
  • Leche que no se remueve regularmente debido a sesiones de lactancia o extracciones infrecuentes o ineficaces.
  • Cuerpo constantemente cansado (estrés y fatiga).
  • Constante presión en algún ducto de leche.
  • No cambiar los “pads” frecuentemente.

¿Cómo la trato? 

Las madres lactantes que identifican rápidamente los signos y síntomas antes mencionados, comienzan a aplicar frío al pecho para disminuir la inflamación, utilizan la terapia de calor para promover la bajada de leche (al extraerse leche o al lactar) y vacían el pecho constantemente. No abandonan la lactancia, continúan ya que reconocen que la continuidad con la lactancia no tan sólo ayudará a mejorar el flujo en los ductos; si no que asegura el suplido de leche materna. Las siguientes madres lactantes suelen recuperarse sin antibióticos en aproximadamente dos días.

Las recomendaciones a continuación te ayudarán a recuperarte de un ducto tapado que pueda estar inflamando el tejido mamario. La detección y la implementación temprana de estas recomendaciones ayudarán al cuerpo a activar el sistema inmune y evitar que las bacterias continúen proliferándose en el tejido mamario.

  • Descansa. ¡Váyase a la cama!
  • Remueve el sostén si sospechas que está presionando un ducto.
  • Vacía el pecho continuamente, al menos cada 2 horas. (Lactando o con la Extractora)
    • Puedes comenzar 1-2 sesiones de lactancia en el seno afectado antes de volver al no afectado.
    • Dejar de lactar puede retrasar el proceso de sanación y pudiera llevar a un absceso en la mama.
    • Si únicamente te extraes, realiza extracciones continuamente (cada 2 horas).
  • Aplica frío para aliviar la inflamación.
  • Aplica terapia de calor por 10-15 minutos mientras lactas o te extraes.
  • Realiza masajes en el pecho antes y durante cada sesión de lactancia o extracción.
  • Los masajes pueden ser con un una pieza eléctrica que vibra en el pecho.
  • Coloca el pecho afectado en agua salina mientras realizas masajes y expresas leche manualmente.
    • La forma correcta de realizar masajes en un ducto tapado es comenzar desde delante del área que se encuentra endurecida y trabajar hacia atrás.
  • ¿Tienes Fiebre? Consulta con tu doctor para evaluar la necesidad de antibióticos o algún medicamento anti-inflamatorio/antipirético.
  • Aumenta la ingesta de líquidos. Lo has aumentado lo suficiente cuando observes un aumento en la cantidad de orina.
  • Considera suplementar con Vitamina C (1000mcg) hasta 4X al día.
  • El Aceite de Girasol (Sunflower Oil) para promover el flujo en los ductos.
  • No dejes de lactar o extraerte leche.
  • Podrías observar una disminución de suplido. Una vez te recuperes, realiza sesiones de lactancia o extracciones con mayor frecuencia.

¿Cuándo buscar atención médica? 

Las primeras 24-48 horas evalúa tus síntomas y la temperatura corporal.

 

¿Te sientes mejor luego de 24 horas?

Continúa con lo que has estado implementando para tratar la Mastitis.

 

¿No te sientes mejor luego de 24 horas y observas que empeoras?

Busca atención médica y evalúen terapia de antibióticos.

OJO: Si te tocara completar antibióticos, permanece atenta a la boca del bebé y al pañal del bebé. Observa por signos/síntomas de crecimiento de hongos en éstas áreas.


Mi Experiencia con la Mastitis

En mi caso, no noté los signos y síntomas de que algo estaba mal. ¿Qué estuvo sucediendo en mi caso? Mi bebé estaba atravesando un periodo sensible, no dormía bien y durante el día deseaba ser cargado con frecuencia. Esto me dificultaba extraerme leche continua y consistentemente por lo que el pecho no se vació adecuadamente y el tejido mamario se inflamó.

Mis síntomas:

  • Cansancio extremo
  • Dolor en el pecho, apariencia rosada y caliente al tacto en el área afectada
  • Sentía como una piedra dentro del seno afectado que iba desde el pezón hasta la parte superior del pecho.
  • Dolor de cabeza y dolor en el cuerpo.
  • Fiebre por 2 días corridos.

Recurrí al doctor luego de 72 horas (muy TARDE). Ya no tenía fiebre, pero la molestia en el seno continuaba, el cansancio y el dolor corporal también. Me administraron antibiótico intramuscular compatible con la lactancia y me enviaron a casa. Al otro día ya me sentía mejor. De manera que, podía continuar extrayéndome leche y ofreciéndosela. Las extracciones las aumenté a cada dos horas con masajes y compresas calientes. Utilicé la terapia de calor para promover la bajada de leche. El resto del tiempo colocaba compresas frías para aliviar la inflamación. Es importante notar que no se utiliza la terapia de calor para aliviar la inflamación ya que promueve el crecimiento bacteriano, empeorando la mastitis.

No le ofrecí de mi leche a mi bebé por dos días. No era necesario pero decidí hacerlo ya que tenía de mi“Banco de Leche”. La razón por la que no ofrecí mi leche era para evitar comprometer la flora intestinal de mi bebé. Como les mencionaba, no era necesario, pero fue lo que decidí hacer como método preventivo ya que tenía leche almacenada. Pero NO es necesario esta práctica ya que se ha comprobado que la cantidad del medicamento transferida a través de la leche materna es mínima y el antibiótico era compatible con la lactancia.

Suplementos recomendados:

“El Aceite de Girasol disminuye la viscosidad (adherencia) de la leche al aumentar el porcentaje de ácidos grasos poli-insaturados en la leche”. – Dr.Jack Newman

¿Cómo saber si el antibiótico que me van a recetar es compatible con la Lactancia?

Puedes conseguir apoyo en las siguientes páginas:

LactMed

e-lactancia

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