El destete es un proceso natural en el cual nuestros pequeños, lentamente, dependen menos de la leche humana a medida que van aumentando la ingesta de sólidos. Este proceso es diferente y único para todas las madres lactantes, pues el destete tiende a darse respetuosamente cuando el niño así lo decide. Sin embargo, para una madre que lacta a través de la extracción exclusiva este momento es uno de muchas emociones e incertidumbres ya que el/la bebé no escoge su destete si no, su madre. Físicamente, el destete es precisamente tomar acciones a favor de dejar de producir leche gradualmente. Sin embargo, desde el corazón y desde las emociones es el proceso en que hacemos las paces con el pasado y le damos una invitación “agri-dulce” al futuro. El destete puede ser un periodo muy emocional. Sin embargo, lo más importante es que sea un proceso amoroso que surge desde tu interior.

A mi amiga, quien me ha inspirado con su propio caminar. Contigo me pude relacionar y hablar de lo hermosa y retante que es la lactancia a través de la extracción exclusiva. A ti acudo cuando en mi camino aparecen obstáculos, ésos mismos que ya tú superaste. Ya has escogido destetar y hoy te voy a celebrar. Este escrito es para ti y para todas las madres que en este presente y en el futuro les toque vivir su propia historia de destete.

Desde el amor y no desde la experiencia te dedico este mensaje;

Tu historia de destete ha comenzado. Se alejan los días de andar con tu extractora, de producir alimento para tu pequeño y de planificar tus días alrededor de la lactancia. Hay un sentimiento de culpa que nos acompaña desde que comenzamos esta aventura. Sentimos culpa cuando llegan momentos en que pensamos que no producimos suficiente leche dado a la forma en que nos ha tocado lactar y por supuesto también la sentimos a la hora de destetar. Si vamos dentro, nos damos cuenta que el sentimiento de culpa se puede tratar de un sentimiento de duelo al decidir dejar de lactar. Te acercas al final de un capítulo muy importante en tu maternidad, uno que ha marcado una relación muy especial con tu bebé. Permítete vivir tu proceso de duelo. Desde antes de la llegada de tu bebé tu cuerpo le ha guardado, le ha dado vida y le ha dado alimento. Ahora tu niño ha crecido y el proceso de destete nos expone a esta hermosa y en ocasiones cruda realidad. Permítete sentir el proceso. Reconoce tus emociones, investígalas y una vez más siéntelas. Luego quiero que seas consciente del hermoso, maravilloso, poderoso y extraordinario trabajo que has hecho. Ahora continuarás alimentando a tu pequeño con sólidos y mucho, mucho amor.

Querida amiga, nuestro rol podrá cambiar a medida que ellos vayan creciendo. Sin embargo, este rol no termina; simplemente se transforma. La lactancia es sólo un evento dentro todas las experiencias que viviremos en la maternidad. Te invito a que mires atrás y reconozcas todas las cosas increíbles que has logrado en éstos dos años y continúes moviéndote hacia delante orgullosa de tu camino; lista para vivir intensa y plenamente todos los retos y experiencias que trae consigo la maternidad.

“¡Qué Gratificante! Te formaste y creciste desde mi cuerpo. Primero desde mi vientre y luego desde la Teta.” – El Arte de la Teta

PD: Gracias amiga, por inspirarme y ser luz en mi camino. Vivo honrada y orgullosa de ser tu amiga. ¡Besos!